El juramento
November 18th, 2007
“…y pongo a Dios por testigo de que fabricaremos un amplificador casero, de que tendrá varias válvulas, de que se llamará “J-MaSonic”, de que con la ganancia a tope y nada enchufado no sonara ni un murmullo y de que, pinzando el osciloscopio en la fuente de alimentación, nos saldrá una linea más plana que el encefalograma de Yola Berrocal…”
Fragmento del juramento del técnino anónimo de J-MaSonic Bass amplifier…
La chica del futbolín.
November 3rd, 2007
Tugurio de pequeño pueblo del norte palentino. Quince personas (veinte a lo sumo) ingieren cubatas con ganas y saña. En la calle hace un frío de cojones y el Día de Los Santos hay que acabarlo de la mejor manera posible, así que gracias al calor del amor en un bar, y sin prisa, la gente sopla que da gusto.
Cabe decir que no hay paridad en el local, o, lo que es lo mismo, solo hay dos XX entre las hordas alcoholizadas. Dos tordas, pero de bandera, dicho sea de paso.
Para el que no lo sepa, decir que la parroquia del agro palentino no es demasiado fina en estas tesituras. Vuelvo a explicarlo de otra manera: la peña babea a las mozas que da asco.
Se plantea una interesante partida de futbolín. A un lado del terreno de juego, dos mozos; enfrente, equipo equilibrado en lo que a sexos se refiere. Matizo aún más. En la mesa están tres amigos y una cuarta en discordia. Creo que no hace falta hacer un croquis…
El colega que juega con la chica es bueno, y mete goles a cascoporro. La tipa está encantada y el equipo contrario se siente humillado.
La moza se siente la reina del mambo, y le gusta. Tontea con uno, tantea, prueba con otro, mira y analiza. Tiene tablas la colega. Gol y miradita. “Saco yo”. “Jijí”. “Eso no vale…”
Finalmente, tras exhaustivo análisis se decide por uno de los contrincantes.
“¿Por qué no juegas una conmigo?” -pregunta, con clarísima intención…
El maromo, con su bifiterlimón en mano, inclinado, se estira, se tambalea, se lo piensa y responde:
“Mira nena, a ver si me sigues, y no te ofendas, pero en este momento es mayor el odio que siento por tu compañero de equipo que las ganas de jugar contigo”
La reina del mambo se va pálida del local. No estaba preparada para Josele.
Punto y fin.
(dedicado a J.G. y a sus huestes, y basado en hechos reales…)