Capitan Mani, go home!
March 27th, 2007
Existe un extendido sentimiento anti-yanki entre el rojerío de infantería que no comparto en absoluto.
Está claro que el poder va acompañado, ineludiblemente, de prepotencia y de arrogancia. Está claro que a nadie le gusta sentirse ninguneado por nadie, y todos sentimos, y con razón, asquete por el que nos pisa y nos mea en la cabeza.
Pero una cosa es reconocer que hay varios millones de cretinos sueltos en los E.E.U.U., y que no es un ejemplo de casi nada, y que como país da puto asco, y otra es la oposición por sistema a todo aquello que llega de allende los mares.
Porque de allí vinieron las Fender, y el Ford Mustang, y los discos de Chuck Berry, y los bajos Music Man, y la Coca-Cola, que será asesina y capitalista pero que está buenísima con unos hielitos cuando hace calorcete. De allí vinieron las Ray-Ban y las Randolph, y los Ramones, y la mountan bike, y Spiderman, y los Goonies y las pelis de John Wayne.
Y de allí es Jennifer Connelly, que, voto a brios, es guapísima y majísima y simpatiquísima.
Les cuento todo esto porque ayer he recibido un duro golpe:
Los “emparedados de mantequilla de cacahuete” son, sencillamente, asquerosos.
El Fin del Mundo.
March 19th, 2007
Hace cientos de años llegar allí implicaba andar y esperar, para quemar los zapatos y poder mirar aquel punto en el horizonte a partir del cual empezaba la nada. El vacío. La inexorable caída definitiva.
Llegar hoy en día es más sencillo. Basta con un coche y saber por dónde se va. Las coordenadas, si quieren, se las digo yo. Apunten: 42º55´28″N y 9º17´29″O.
Las vistas impresionan, pero lo que asusta de verdad es ver a decenas de personas allí, sentadas, mirando al lugar donde las aguas caen al vacío. Mirando al lugar habitado por horribles monstruos que descuartizan a los arrogantes marineros que se separan de la costa sin juicio alguno.
Porque la gente llega a Fisterra y se sienta, silenciosa, sin decir nada. Y mira, callada. Nadie grita. Todos se sientan y miran a lo lejos. Con un extraño respeto ancestral.
La explicación es bien sencilla. Hay que llegar al Fin del Mundo para darse cuenta de lo insignificante de nuestra existencia. Allí vemos lo que somos. Allí, seguimos recibiendo una lección de humildad que no ha cambiado en los últimos milenios.
Yo ya he estado dos veces en el Fin del Mundo. ¿Y ustedes?

La Locura.
March 13th, 2007
a) La Locura según el diccionario de la R.A.E. :
locura. (De loco).
1. f. Privación del juicio o del uso de la razón.
2. f. Acción inconsiderada o gran desacierto.
3. f. Acción que, por su carácter anómalo, causa sorpresa.
4. f. Exaltación del ánimo o de los ánimos, producida por algún afecto u otro incentivo.
b) La Locura según el criterio de D.I.A. :
“¿Define un regalo a su destinatario?”
March 7th, 2007
En ocasiones, la vida de uno da giros inesperados. Ocurren hechos que trastocan y dejan pensativo al menda…
“¿Define un regalo a su destinatario?”
¡Un beso gordote para as dúas agasalladoras, por tan tremendo presente!