La pasta del yanqui…
January 22nd, 2007
Hace unos días me rasqué el bolsillo en un multicines de éstos. Multicines que son una mierda, y han monopolizado la industria de las salas de proyección y han reventado, literalmente, a aquellas salas auténticas con gallinero y patio de butacas, y telón, y descanso para recambiar palomitas y que no tenían dolbisourround ni aire acondicionado… Y me estoy desviando.
El caso es que fuí a ver “Babel”, que ahora está de moda y tiene a su rubio platino y todo. La peli me pareció un poco flojilla, y si les soy sincero me esperaba algo más (el compadre gallego-madrileño había ido hacía unos días y salió encantado), aunque hay un punto que me impactó soberanamente.
Evidentemente, nadie se traga la ridícula trazabilidad del Winchester cal .270 que nos lleva de Marruecos a Japón. Una patraña sin precedentes, en un continente donde hay más armas que gente con sida. Y el rebuscado Winchester. Qué mejor que un rifle yanki para balear a una yanki, debió de pensar el director.
Pero lo que me dejó frío, fué el momento en el que el rubio Pitt saca la cartera y le tiende al marroquí hospitalario toda la pasta que lleva encima (justo antes de marchar, sólo cuando sabe que no la va a necesitar). Que puta realidad. Occidente no conoce otra forma de dar las gracias. Y se topa con alguien que actúa por bondad, llevado por ancestrales costumbres de las que no tiene ni pajolera idea. Sin duda, lo más creíble del film.
Imagino que dentro de unos años, y dejándonos llevar por la historia, el yanqui recapacitará y volverá para arreglar el estropicio.
O quizás haya estropicios que no tengan arreglo posible, o quizás no haya nada que recapacitar, o quizás…
