Aún están ahí los que aún no han muerto.
December 11th, 2006
No creo que la muerte de nadie sea motivo para alegrarse. Ni para lanzar cohetes. Ni siquiera en casos como éste. Si tal, a lo mejor, deberíamos echar unas lágrimas por la mierda de justicia que tenemos. Por como, una vez más, escapa otro asesino.Ahora bien, y no se engañen: Pinochet ha muerto, es cierto. Pero Pinochet no empujaba a los disidentes al mar. Pinochet no pilotaba el avión que bombardeó a Salvador Allende. Pinochet no cortó las manos de Victor Jara. Pinochet sólo mandaba.
Así que hay tiempo. Aún hay gente que debe explicaciones, y gente que las merece.
Aún queda gente que merece justicia y gente que merece ser ajusticiada.
Y como sé que la vejez se presta a la compasión, me tomo la libertad de refrescarles la memoria. Sin cara de abuelito de Heidi, sin bastón, sin silla de ruedas, sin…
P.D. Creo que voy a retractarme. En ocasiones si que hay muertes que merecen unos segundos de hilaridad personal. En ocasiones hay muertes que merecen cuatro docenas de tracas valencianas.